viernes 30 de enero de 2009

Mis veinticinco (25): ojalá fueran de edad

Mi gran amiga Amarilis me envió vía facebook una lista con veinticinco (25) detalles aleatorios acerca de su persona. Se supone que debo generar la mía y continuar la cadena. Disfruté mucho su elección (evado decir "datos", pues -con una escritora- la verdad pende de muchos hilos: a veces, se suspende en sí mientras pensamos que algo la sostiene). Desde siempre, he tenido problemas como seguidor. Así que expondré el fruto de mi ejercicio con el fin de cumplir -aunque a medias- con la ecomienda.


1. Soy libra con ascendente en libra. (Siempre lo digo, pero aún desconozco qué significa.)

2. Leo hasta las etiquetas de detergentes que aparecen frente a mí en el único trono sobre el que reina sin vasallos cada cual -por varios minutos- dos o tres veces al día si los intestinos funcionan bien.

3. Cuando me siento a escribir, es más lo que borro.

4. Doy conciertos privados frente al espejo del cuarto. (Las sabandijas aplauden demencial/mente. ¿Conviven "narcisismo" y "porquería" en la misma casa?)

5. Excepto chismes, cocino mucho.

6. Odio el embuste. (Sólo en la literatura es bueno cuando es buena.)

7. De pequeño, juré que me volvería loco. (Creo que no pasó.)

8. Juré que moriría antes de los treinta años. (Estoy escribiendo... hello!)

9. No puedo predecir el futuro. (Por favor, refiérase a los números 7 y 8.)

10. Amo a mi familia "con todas las fuerzas de mi alma y de mi vida y de mi corazón", como les digo a mis sobrinas y a mi sobrinos (Esta separación por género se debe a que unas son de "Venus" y los otros son de "Marte" [Gray, J., 1992]. Ya nadie quiere vivir en la Tierra.)

11. Me enamoré de un hombre que desapareció. (Era mago.)

12. No leo mis libros después que salen publicados.

13. Bailo salsa callejera con cara de salón, para el despiste ajeno.

14. Le tenía terror al fin del mundo, que vendría en el año 2000, según mi madre. (En aquel entonces, ella constituía mi única fuente de entero crédito. El 31 de diciembre de 1999, casi se muere llorando.)

15. Mi papá compuso mi bolero favorito.

16. Parezco a Martin Luther King porque "tengo un sueño"; luego "voy a dormir" como Alfonsina Storni. (Sospecho ligeramente que no nací para prócer.)

17. Cuando no entendía instrucciones, mami decía: "¿Tú eres griego?", y pensaba que los puertorriqueños debíamos saberlo todo.

18. Ser escritor pone un punto a mi favor, no importa lo que coma.

19. Muero por la animación japonesa: "animado" y "japonés" no suena mal.

20. Creo que amar a Dios es como enamorarme de alguien mayor . Siempre los he preferido con experiencia.

21. Me molesta la incompetencia. (Hace rato, sabemos que "lo importante no es ganar". Compitamos, pues.)

22. No creo en la "muerte al padre" que predican en la literatura. El acto de escribir no puede partir de la rivalidad con un predecesor, sino de la pugna misma con los resabios de historia que habitan el lenguaje y con aquello que la lengua misma aspira ser. (¡Qué filoso y filosó-fico, ¿verdad?!)

23. Sufro depresiones fuertes cuando mi escritura no me satisface.

24. Prefiero a Cortázar sobre Borges. (¿No resulta muy homosexual la imagen?)

25. Siento alivio al culminar ejercicios como éste.

2 comentarios:

Manuel Abacá dijo...

Hola: me ha llamado la atención este listado de definiciones. Nueva York, como evitaba llamar un personaje de LOS BOYS de Junot Díaz a esta ciudad. Él decía New York. Estoy con una serie de lecturas sobre esa ciudad: DELIRIO DE NUEVA YORK, de Rem Koolhaas; ESTO EN NUEVA YORK, de E.B. WHITE; ya acabé EL COLOSO DE NUEVA YORK de Colson Whitehead. Compartirés estas lecturas con tu blod, si no te importa.

Eniocuadrado dijo...

Claro que no, Manuel. Mi apuesta es a favor de la literatura. Entré a tu blog, y me fascinó. Ya pasearé con bastante detenimiento. Hay mucho bueno que leer. Lo incluiré en mi lista.

Publicar un comentario en la entrada